El paso por el túnel estaba dejando,

toda la existencia atrás sin pensarlo.

Simplemente dejaba que el vagón,

transportase aquel cuerpo mio.

La sensación de dejar de sentir prisa,

o cualquier ruido era placentero.

Desconocía lo que esperaba al final,

incluso cuando acababa la travesía.

Desconocía cual iba a ser el futuro,

no importaba tenía el tiempo.

El tiempo en mis manos para vivir,

descubrirme y desplegar alas.

El tiempo en forma de conocimiento,

de aprendizaje para profundizar en el todo.

Nunca un kilómetro me había aportado,

Inyectado tanta vitalidad y serenidad.

Quizá el viaje no era el destino,

sino el tránsito temporal de la vivencia.

Entender de verdad cual es el sentido,

la verdadera búsqueda de la sabiduría.

Comprender que somos como una hoja,

que brota en primavera y  cae en el otoño.

Comprender que somos como una abeja,

colaborando en el crecimiento de su entorno.

Comprender que somos cual mariposa,

transformándonos en expresión de alegría.

Sentir la humildad como línea dibujada,

proyectada en cada inspiración del espíritu.….

By Clemente

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