Levantamos un mundo frágil como el cristal,
sintiéndonos seguros en nuestra vanidad.
Consideramos nuestra forma de vida especial,
entendiendo nuestro futuro cual inagotable manantial.
Creemos en la inexistencia de algo que nos afectará,
como si vistieramos una armadura que nos protegerá.
Sin darnos cuenta que el cristal se romperá,
que todo tiene límites y no existe nada a perpetuidad.
Descubriendo la fragilidad humana ante la adversidad,
ese inesperado huracán de acontecimientos llenos de crueldad.
A tiempo estamos de despojarnos de nuestra vanidad,
y reconocer que necesitamos como especie mejorar.

By Clemente

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s