Hablamos del poder en demasía,
como si fueran una especie espontánea.
Los señalamos a ellos como responsables,
como los creadores de nuestros problemas.
Especie a vilipendiar y despreciar sin más,
debiendo ellos soportar todas las miserias.
Somos una especie que le gusta el circo,
para señalar quién debe vivir o morir.
Disfrutamos en las gradas con las agresiones,
cual deporte exento de ética y moral.
Hay quienes incluso aplauden linchamientos,
mediáticos o físicos con razón o sin ella.
No nos importan los muertos en nuestras costas,
cuales muñecos expuestos a la interperie.
No nos importa la sangre o las lágrimas,
derramadas que producen las materias primas.
Contaminamos aguas potables y tierras fértiles,
sin rubor y con menosprecio a los consumidores.
Quiénes son los que miran para otro lado,
solo una parte de la sociedad o todos.
Las sociedades se han forjado en la vanidad,
donde el tener es más apreciado que el saber.
La pregunta, seremos como las grandes civilizaciones,
que un día colapsaron por su degradación.

By Clemente

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