Existen momentos inolvidables que inundan de vibraciones,
sintiendo las palpitaciones y la sensibilidad a flor de piel.


Quizá solo duren segundos pero los recordamos,
los rememoramos como si los volviéramos a vivir.


Volver a sentirnos felices por unos segundos de luces,
destellos de una explosión dejando una marca perpetua.


Vibración capaz de convertir la desidía en fuente de energía,
de transformar el llanto en una sonrisa brillante.


Efímero momento donde el canto, los aplausos, los gritos,
y las sonrisas llenan de aromas cada rincón del corazón.


Una pequeña dosis sería sufiente para nuestra vida,
pero nos perdemos en conflictos estériles.


Nos enredamos entre dudas y ansiedades sin sentido,
prefiriendo verbalizar faltar que tener.


Debiéramos valorar la grán verdad de una sonrisa,
y lo poco que necesitamos para ser felices.

By Clemente

Un pensamiento

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s