Cada suspiro de nuestra vida,
es una experiencia vital.
Un encuentro entre el tiempo
y los ritmos de nuestra alma.
Los hechos que podrán ser una suma,
o quizás momentos que desterraremos.
Pues en el camino unos acompañan,
mientras otros formarán parte del pasado.
La importancia de unos y otros,
será relativa cual sinfonía a componer.
Una sinfonía dirigida por el alma,
decidiendo en cada momento
qué o quiénes forman parte de la partitura.
Partitura guiada por el instinto,
cual mecanismo aventurero del corazón.
Aventura bañada por decisiones,
que van conformando nuestra sabiduría.
Pues la sabiduría surge cual semilla,
brotando y alimentada por la fuerza interior.
Lo esencial en esta vida es escucharnos,
formando con nuestro cuerpo un todo.
Una fusión entre alma y corazón,
con el rugido de la ebullición del ser.
By Clemente