Algunos creen que tocar fondo,
es debilidad o simple derrota.
Otro consideran que llegaste al límite,
debiendo retirarte del juego.
Cuan error, la fuerza interior es inmensa,
capaz de reinventar la vida y el amor.
Cuando el abismo asoma el corazón,
tú ser late con su fuerza interior.
Ese abismo hace que tus alas se abran,
desplegando la energía para volar.
Un vuelo de inspiración y nuevos aires,
dejando atrás un ciclo obsoleto.
Porque si, la vida son ciclos existenciales,
en los que la linea entre pasado y futuro,
se difumina hasta desaparecer.
Un nuevo ciclo, un renacer de cenizas,
donde el aroma a flores frescas se acerca.
Un ciclo, donde la brisa del mar emancipa,
abrazando con la sensibilidad de la calma.
Dejas de pensar en el dolor y en lágrimas,
dibujando alegrías y sonrisas de complicidad.
Cómplice con tu alma y tú propio ser,
cual amante que te acompaña en el camino.
Dándote la oportunidad de crecer en paz,
siendo honesto y sincero con tu corazón.
Vuela allí donde el alma te lleve,
donde el viento te oriente y guíe,
donde respires con plenitud y amor,
dejando una huella de sabiduría.

By Clemente

Deja un comentario