La empatía nos hace más humanos,
nos regala una sonrisa en la adversidad.
Una sonrisa cómplice con las alegrias,
y el saber estar en las duras tristezas.
Estar no es permanecer en un momento,
es la flexibilidad de movernos con el corazón.
Porque solo con fríos razonamientos,
la vida se nos escapa entre los dedos.
Quizá debiéramos escuchar nuestra alma,
aprendiendo a conectar con más demás.
Abracemos, escuchemos y sonriamos,
dando y obsequiando vida en casa suspiro.
By Clemente
