En cualquier aventura la incertidumbre
es una puerta a traspasar con decisión.
Una puerta cerrada en ocasiones,
rodeada de neblinas de dudas y sombras.
Será nuestra brújula la que nos guíe,
cual ciego incapaz de ver el horizonte.
Una brújula donde la intuición marca la dirección,
un impulso magnético señalando el camino.
La razón no es parte de ninguna aventura,
pues desconocemos las incógnitas,
que nos deparan los vericuetos de la vida.
La razón se convierte en un obstáculo,
al entrelazarse con las emociones de las vivencias.
Cada obstáculo será una oportunidad,
una decisión a tomar con convicción,
un reflejo de quien vive despierto.
Un despertar de la conciencia interior,
esa luz que almacena cada reflexión,
cada experiencia emanada de la sabiduría.
Ese sabio interno que todos tenemos,
que nos avisa y guía en las vicisitudes,
en los conflictos imposibles de resolver,
en los retos de un futuro incierto,
mas nos permite no dudar y actuar.
Seamos exploradores con brújula en mano,
capaces de descubrir nuevos caminos.
By Clemente