Sentado sobre una roca,
mandíbula apoyada
en la mano.
La hierba observaba,
con la mirada perdida.
Inspirando los aromas,
de flores bellas.
La sencillez volaba
convertida
en bella mariposa.
Hipnotizado por su alas,
volando a ninguna
parte.
Sensaciones de los sentidos,
con la tierra conectados.
Oídos para los pájaros,
aleteando con jolgorio.
Abejas zumbando,
labradoras de campo.
Olfato para los aromas,
de flores bellas.
Aprendiendo amarlas,
por su exquisito equilibrio.
Bebiendo agua fresca,
del riachuelo cercano.
Agua de reflejos cristalinos,
circundando la tierra,
con algarabía.
Todos mostrando el camino,
lo bello de lo sencillo.
Donde las partes forman
un todo armónico.
Donde escuchar el silencio,
es la música del sentido.
Ritmos vitales sin batuta,
guiados por el sol,
o la luna.
Aromas de paz absoluto,
rota por el latido
del corazón.
Momentos sin pensamientos,
el vacío de la razón,
sustituida por la emoción.
Emoción al respirar amor,
viendo dibujar la razón,
del porqué de la pasión.
El tiempo detenido en el espacio,
levitando imágenes,
dejando al ser primitivo
evolucionar al infinito.
Un tiempo inexistente pero intenso,
donde el yo deja de ser,
para convertirse en un todo.
Un pequeño sorbo de vida,
sacia eternamente,
la búsqueda de paz.

By Clemente

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