En la evolución como especie humana,
sentimos y necesitamos conectar.
Abrirnos al conocimiento y la aceptación,
cuales puentes hacia la realización.
Mas nunca seremos capaces de cruzar,
o intentarlo sin llevar la empatía en la sonrisa.
La empatía necesita escucha y serenidad,
saber comprender al otro sin prejuzgar.
Renunciando a la empatía la luz se apagará,
llevando el corazón por senderos de oscuridad.
El poder nos enredará en la arrogancia,
cual maraña tejida por la avaricia.
La riqueza nos tenderá una alfombra cegadora,
allanando los caminos, pero sin valor añadido.
Cualquier crecimiento sin evolución personal,
es un castillo en el aire capaz de ser derribado.
Un mundo construido con pies de barro,
frágil a las embestidas de la cruda realidad.
Siendo capaces de empatizar, la sonrisa
se convertirá en un rayo de luz eterno.
Entonces habremos traspasado el gran portal,
aquel que al pasarlo veneramos, humildad.
Conversar, escuchar, entender, sentir, amar,
respetar y la humildad nos llevan a empatizar,
un camino directo a la gran sabiduría.
Habremos cruzado todos los umbrales,
donde el ser humano es el protagonista,
siendo capaces de crear y construir sin importar
el momento o el lugar, ganando la libertad,
para en la tierra dejar una huella imborrable.
By Clemente