La verdad nos hace libres
y esclavos de sus aristas.
Hay quienes la buscan
y los que se la encuentran.
Abstracta o lúcida,
sólo la mente lo discernirá.
Cierta o falsa, dependerá
de aquello que buscamos.
Así nos convertimos,
en esclavos de nosotros.
Pues la razón no es esencial,
sólo la confirmación,
el espejo de una idea
ante la que no se discuta.
Encadenados a realidades
cual espejismo de lo cierto,
convertido en verdad.
No existe la duda,
ella nos perturba y cansa
por hacernos razonar.
Es la gran incógnita,
acaso la razón es la verdad,
o la verdad es la razón.
Quizá sean senderos distintos
cuya convergencia necesitamos.
Quizá porque necesitamos
certezas en mundos hostiles.
Quizá no deseamos pensar,
sólo descubrir que la verdad
absoluta o relativa,
refleje nuestra forma de soñar.
La verdad absoluta no existe,
pero los hechos son la verdad,
y quien discute lo real,
no busca la verdad,
la tiene.
By Clemente