Con las estrellas por techo,
y el mar por horizonte.
Con la cara con sabor a sal,
y el alma abierta a la libertad.
Con la sonrisa de la luna llena,
y el espíritu lanzado a la aventura.
Aromas inspirando para soñar,
y ojos brillantes para imaginar
Cúmulos de sensaciones de vida,
de sentir en la piel el verbo amar.
Pasión por la estrella que existe dentro,
cual rayo de luz deseando salir.
Una luz guía impulsada por la intuición,
capaz de ver más allá de las apariencias.
Somos energía de pies a cabeza,
una fuente inagotable de luz.
De las estrellas su luz absorbemos,
destellos mostrándonos los sentimientos.
De la luna la calma de la serenidad,
el abrazo de una dulce compañera.
Vibraciones formando un espíritu libre,
abierto a la vida y al encuentro del yo.
Ser capaces de compartir esa energía,
convierte nuestra alma en sabiduría.
Un alma capaz de conectar con el universo,
e irradiar hacia los demás su esplendor.
By Clemente